Nuestra forma de cocinar se apoya en el método “Cook and Chill”, que consiste en cocinar y enfriar rápidamente nuestras elaboraciones, lo cual alarga de manera natural la vida útil de nuestros platos.
Posteriormente, las envasamos en nuestros platos termosellados garantizando la seguridad de nuestras elaboraciones durante la vida útil indicada, evitando la proliferación de microorganismos, bacterias, y conservando sus características organolépticas del mismo modo que conseguimos una caducidad de varios días.
Nuestros platos tienen una vida útil de 8-10 días, siendo muy importante su conservación en frío en todo momento.